jueves, 12 de marzo de 2009

La caída de la rebeca

¡Rancios de Sevilla, blonda y mantilla!
El año pasado ya estábamos pisando el umbral del Domingo de Ramos.
Este año nos conformamos con la contemplación de las sevillanas y las foráneas que van dejando la rebequita para que el sol hispalense dore la piel que es el imán donde convergen nuestras miradas.
¿Qué hace el rancio ante semejante panorama?